Llega el calor, enciendes el aire acondicionado por primera vez en meses y… no enfría como antes. Es uno de los problemas más frecuentes al inicio del verano. La buena noticia es que en muchos casos tiene solución sencilla. Antes de llamar a un técnico, repasa estos puntos.
Durante los meses de invierno, aunque el equipo esté apagado, el polvo se acumula en los filtros. Un filtro obstruido reduce drásticamente el caudal de aire frío que sale por la rejilla.
Qué hacer: Saca los filtros, aspíralos o lávalos bajo el grifo con agua tibia. Déjalos secar completamente antes de reinstalarlos. Si tras limpiarlos el equipo mejora notablemente, el problema estaba ahí.
La unidad exterior disipa el calor al exterior. Si tiene las rejillas tapadas por hojas, suciedad, vegetación o incluso algún objeto, no puede disipar el calor correctamente y el equipo pierde potencia de enfriamiento.
Qué hacer: Revisa que la unidad exterior tenga espacio libre a su alrededor (mínimo 30 cm). Limpia las aletas con un chorro suave de agua con el equipo apagado. Asegúrate de que el ventilador gira libremente cuando arranca.
Suena básico, pero ocurre más de lo que parece. Tras el invierno, el mando a distancia puede haber quedado configurado en modo calor (🌡️) o solo ventilación (💨).
Qué hacer: Asegúrate de que el modo seleccionado es frío (❄️) y que la temperatura programada es inferior a la temperatura ambiente actual. Si el termostato marca 24°C y en tu casa hay 22°C, el equipo no arrancará el ciclo de frío.
El gas refrigerante es el fluido que hace posible el enfriamiento. Con el tiempo, especialmente si hay una microfuga, el nivel puede bajar. Un equipo con poco gas pierde capacidad de frío progresivamente hasta no enfriar nada.
Señales que apuntan a este problema:
Qué hacer: En este caso sí necesitas un técnico. La recarga de gas requiere equipamiento homologado y certificación F-Gas. No es una tarea de usuario.
Además de los filtros de malla, el evaporador (el intercambiador interno) puede acumular polvo fino, hongos o bacterias, especialmente si el equipo lleva tiempo parado. Esto reduce la transferencia de frío al aire.
Señales: Olor a humedad o a cerrado cuando enciendes el equipo, aire que no sale tan frío como antes aunque los filtros estén limpios.
Qué hacer: La limpieza del evaporador requiere productos específicos y desmontaje parcial. Es recomendable hacerla con un técnico una vez al año.
Un aire acondicionado de más de 12-15 años que no se ha mantenido bien puede haber perdido eficiencia de forma irreversible. Los compresores envejecen, las juntas pierden estanqueidad y la tecnología de los equipos actuales (inverter, A+++) supera ampliamente a la de modelos antiguos.
Si tu equipo tiene más de 12 años, puede ser más rentable sustituirlo que seguir reparándolo. Un técnico puede valorarlo.
Solicita presupuesto y te conectamos con un técnico especializado en Palma de Mallorca y toda la isla.
Solicitar Presupuesto Gratis